16 jul. 2014

El ajuste de las guías (mejora tu técnica, rendimiento y evita lesiones)

Tu técnica, tu evolución en el aprendizaje, el rendimiento en eventos o competiciones, e incluso algunas lesiones están directamente relacionados con el ajuste de las guías.

Por alguna razón, son las grandes olvidadas en cuanto a su ajuste y, sólo pensamos en ellas cuando queremos disfrutar y probar otro tamaño de ruedas o configuración de rockering.


Para explicaros como ajustar las guías y justificar que debes hacerlo, partimos de que cuando los compras vienen simétricas en los dos patines como si tus dos pies y pisada fuese idénticos con ambos. Somos deformes, no tenemos los dos pies iguales ni las piernas. Por lo tanto, no tiene lógica que las guías las mantengas simétricas.

Las posibles variaciones para su ajuste son tantas que dividiremos este artículo analizando de forma independiente cada una de ellas: 

Abrir o cerrar las guías:

Las guías de los patines tienen distintos puntos o zonas de anclaje, y las botas suelen disponer también de varios puntos. No analizaremos la gran cantidad de combinaciones posibles y nos centraremos en lo más elemental. Es decir, vamos a obviar la posibilidad de adelantar o retrasar las guías respecto a los puntos de anclaje de las botas y os explicaremos las posibilidades de deslizar las guías hacia el interior o el exterior.

La posibilidad de abrir o cerrar las guías proviene de la idea de poder configurar los patines para tener una arrancada más potente o una zancada más larga respectivamente.

Sin embargo, la posibilidad de ajustar las guías nos puede servir para corregir nuestras deformidades y mejorar nuestro patinaje. Todos supinamos o pronamos en mayor o menor medida con cada pie, y nuestras punteras no miran al frente exactamente.

Si a esto añadimos que nuestros pies no están en el suelo, y que debemos mantener el equilibrio a unos 10 centímetros o más del suelo en el filo de un plano vertical que determinan las ruedas, cualquier imperfección de nuestra pisada se incrementa y dificulta nuestro patinaje además del efecto de nuestro propio peso.

A veces no tenemos problemas en la pisada pero, nuestra falta de experiencia y técnica pueden provocar que los tengamos sobre los patines.

En el caso de la abducción y la aducción, se trata de un problema de ángulos cuyo impacto en nuestro patinaje costará más minimizar. No obstante,  por geometría básica, abrir o cerrar las guías también influye en este aspecto.

Asímismo, nuestro ángulo en las piernas afectará a la ubicación de nuestro centro de gravedad y desplazar las guías puede favorecer pequeñas correcciones.

Para abrir o cerrar las guías, e incluso adelantarlas o retrasarlas, algunos patines incorporan también distintos puntos de anclaje en la parte inferior de la bota. La distancia entre estos puntos de anclaje nos parece excesiva para las correcciones que suelen ser necesarias, salvo casos agudos.

Modificar el ángulo transversal:

Otra alternativa que te recomendamos analizar y probar es la de corregir el ángulo entre la guía y la bota.

Se trata de una alternativa poco conocida pero, ya se utiliza desde hace años. Se trata de una modificación sutil, y que no afecta tanto al desplazamiento del punto de apoyo sobre la bota.

Para esta solución, de fábrica sólo hemos encontrado el kit de cuñas de PowerSlide que, al no estar estandarizado, sólo es válido para sus guías. Además, es caro y limitado.

Sin embargo, los rollers con experiencia ya llevan utilizando la opción de modificar el ángulo transversal las soluciones de ferretería baratas y versátiles

La arandelas de cuña se utilizan para la nivelación de maquinaria, vigas etc. y dispones de dos estándares: DIN 434 y DIN 435 con 8% y 14% de inclinación entre las más habituales. También puedes pensar en unir varias para incrementar el ángulo pero, quizás sea excesivo. Con estas arandelas cuadradas de cuña podrás trabajar distintas configuraciones en la parte delantera y trasera de las guías.

Modificar el ángulo longitudinal:

Como en el caso anterior, las alternativas posibles son las mismas.

Las arandelas cuadradas de cuña de toda la vida en el mundo de la ferretería todavía no las han igualado los fabricantes de patines y, parece que siempre será la solución más barata y versátil.

En cualquier caso, en el ángulo longitudinal además de tu pisada va a influir la configuración flat o rockering de las ruedas, el diseño angular de la guía y sus variantes de distancias entre ejes, e incluso detalles como una plantilla antishock en el botín.

Tu técnica, preferencias y la disciplina del patinaje que más te guste van a ser las que determinen el mejor ajuste de tus guías.

¿Cómo puedes ajustar las guías por tu cuenta?

Es importante que tengas en cuenta que estamos asesorándote sobre el ajuste de tus patines y no sobre cuestiones para las que existen médicos y especialistas.

Un monitor con experiencia puede ayudarte a realizar el ajuste observándote a través de unos ejercicios básicos. No obstante, si deseas hacerlo por tu cuenta, a continuación te indicamos algunas claves.


Lo primero que debes hacer es observarte al caminar (plano horizontal) y en parado pero sin forzar los movimientos. Es decir, obsérvate de forma natural, sin corregir nada y siente como pisas. Hazlo también sobre un espejo para ver que silueta de sudor dejan tus pies. No vas a poder hacer un diagnóstico de médico pero, sí vas a identificar de qué pie "cojeas" más.

Luego, obsérvate patinando (plano horizontal). Con un poco de concentración vas a identificar tus asimetrías. Vas a notar como no apoyas igual un patín que otro en cuanto a la falta de perpendicularidad de las ruedas respecto al suelo, la dirección de la puntera, el roce de la bota en la parte alta por el interior o el exterior, etc.

A partir de este momento ya puedes empezar a ajustar las guías y notar las mejorías. Hazlo poco a poco y empezando por el patín cuyo pie más te dificulta el correcto patinaje. Tendrás que probar una configuración e ir corrigiendo hasta encontrar el punto que más se adapte a ti.

Un método o sistema para encontrar tu punto es comenzar por un ajuste máximo e ir corrigiendo. Es decir, deslizar la parte de la guía que quieres hasta el tope y luego, según tus sensaciones ir buscando tu punto medio.

Deslizar la guía hacia el interior en la parte delantera del patín te ayudará con los problemas de pronación, aducción y piernas anguladas hacia el interior.

Deslizar la guía hacia el interior en la parte delantera y trasera podría llegar a ser una configuración extrema aunque, para personas con las piernas anguladas, soluciona presiones de la bota por encima del tobillo.

No olvides que la configuración de las guías no sólo afecta a tu deslizamiento. Al modificar los ángulos, también influirá en tu empuje.

No olvides que no tienes los dos pies iguales y, ya que tienes un patín de gama media-alta, aprovecha para sacarle el máximo partido configurando las guías de forma que se adapten a tu técnica y el tipo de patinaje que practicas.

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