17 ene. 2016

Cómo hacer trampas con los chips de quita y pon. Invernal de Motorland, 2015

En nuestra primera participación en La Invernal de Motorland  aprendimos algo que, aunque sabemos que siempre ha existido y existirá, es obligación tratar de evitar.

Las nuevas tecnologías parece que lo facilitan más.


Es difícil pensar que en un deporte donde el 99% somos amateur, y que pocos pueden vivir exclusivamente de ganar competiciones en patines, existan las trampas. Sin embargo, los resultados pueden dar prestigio al patinador y al club o equipo que representa pudiendo ser motivo de subvenciones o patrocinios de empresas. A partir de ese momento, el poderoso caballero está en escena y ya sabemos todos que por él se puede llegar a hacer muchas cosas.

No acusamos a organizadores ni a participantes de hacer trampas o manipular los resultados pero, vimos lo fácil que sería fruto de los errores que cometieron desde la organización. Fruto de esos errores las clasificaciones no son correctas. Tampoco reclamamos que se cambien o se anulen porque, nosotros ya ganamos cuando conseguimos lo que queríamos; hicimos nuestras marcas objetivo demostrándonos a nosotros mismos que habíamos entrenado correctamente.

Y ganamos mucho más. El año que viene repetimos. Animamos a los gestores del evento a promover más el circuito para los rollers con más asistentes y más pruebas cada temporada. Sus instalaciones, su trazado, su perfil, y el entorno son magníficos. ¿Qué tal un 24 horas?

Todo comienza por unos chips fáciles de perder y que puedes intercambiar. pero vamos con lo primero y la base de todo el error.

Al terminar la competición salen unas listas con unos resultados provisionales que, según reglamento, puedes reclamar durante la siguiente media hora. Todos se arremolinan en el muro y un gran número de personas se quejan de que o están bien.

Nosotros vemos los resultados y, además de aparecer algunos superhombres y mujeres que si han hecho esas marcas de vueltas y velocidad media en categoría individual no nos importaría invertir todo en ellos, las diferencias de vueltas con quienes teníamos controlados supera la realidad:

  • Las primeras 2 horas nos doblaron 3 veces
  • Las segundas 2 horas no los vimos en pista ni por delante ni por detrás
  • La última vuelta los adelantamos e iban caminando más que patinando

Pues bien, en los resultados pone que tienen +5 vueltas. Está claro que algo no ha ido bien.

Las quejas se transforman en que algunos van a protestar quejándose de que el chip no ha pitado o no se les han contado algunas vueltas o que llevaban las mismas que los que están en lo más alto de la lista. La organización toma la decisión de hacerles caso en vez de basarse en lo que dice el ordenador. O sea, como en el siglo XX, "ha sido un fallo informático". Por esa regla de tres, para el futuro que cada uno diga las vueltas que ha dado al terminar y, el que diga más ha ganado.

Y con todo ello hacemos la siguiente reflexión: con un chip de quita y pon se lo puedo pasar a otro para que me haga unas vueltas a tope y nos lo turnamos como en las categorías de equipo. O me hago amigo de un club que compita en equipo y les voy cediendo el chip para que cuentes sus vueltas de superhombres.

Solución - Desde que recoges el dorsal el chip en pulsera sellada, de las que no se estropean en el agua,`y se te quita cortando la pulsera en el lugar de devolución.

Y para la organización - Si el ordenador ha fallado, seguro que falla menos que las vueltas que se quiere asignar de más una persona con sus palabras.


El año que viene volveremos para disfrutar 



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