18 ene. 2016

Invernal Motorland 2016. Sin ética hacen falta normas y controles

Sin haber llevado a cabo la preparación adecuada en los últimos meses, y con la incógnita sobre si la organización habría adoptado medidas para evitar los fallos o problemas de la edición del 2015, el primer evento de resistencia del año para los Rolly Quasar se tradujo en un más que satisfactorio quinto y sexto puesto en la categoría individual masculina y femenina.

Y son satisfactorios a más no poder porque, no son mejores puestos por la ausencia de una ética o unas normas y controles que empiezan a ser necesarios en el mundo del patinaje.


En el caso del quinto puesto, saltar a rodar con la configuración de ruedas de 125mm. sin prácticamente haberla probado ya era un riesgo: la primera hora fue más un entrenamiento y aprendizaje que una prueba de fondo y, la cuarta hora se convirtió en dolorosa por el exceso de trabajo de los cuadriceps, No conseguimos la velocidad media objetivo.

El sexto puesto femenino es el resultado de los objetivos conseguidos. Con los patines de ruedas de 80mm para evitar el riesgo de la lesión arrastrada desde los 1.000K de Etiopía se mejoraron los registros de la edición 2015 que se hizo con 100mm.

Ahora bien, moralmente estos puestos son mejores:

Por una parte, los chips de quita y pon se mantuvieron en esta edición (Cómo hacer trampas con los chips de quita y pon). Las dudas sobre el número de doblajes que hicieron algunos ganadores volvieron a manifestarse por parte de varios participantes que quedaron en puestos cercanos al podio. Rolleando también se une a esta manifestación de dudas porque no salen las cuentas. 

Participantes en categorías individuales de clubes que también competían por equipos y amigos, eran llevados en los grupos de equipo aprovechando rebufos y empujes con las consiguientes ventajas y ahorro de energía.


Dorsales de categoría individual llevados por sus equipos
Esta forma de competir, aunque no está penalizada en el reglamento, es contraria a la ética. Aunque el evento se celebre con varias categorías (individual y equipos) a la vez, es necesario que sean competiciones aparte en las que se influya lo menos posible para bien o para mal.

El patinaje está creciendo como deporte hasta el punto de que en el 2020 será de exhibición en las olimpiadas. Las competiciones de nivel tienen en sus reglamentos de partida que las categorías masculina y femenina son separadas. 

Pues bien,.,. ¿Está compitiendo una mujer en su categoría si es llevada por un compañero masculino desde el principio hasta el final? Hay bastantes casos de este tipo y, es famoso el de un club en el que una mujer que no sabía ni frenar ganó al resto de compañeras siendo arrastrada de la mano de su novio en todo un maratón. 

En el patinaje los rebufos son tan importantes como en el ciclismo o más. En el ciclismo no se permite al doblado coger el rebufo del que le adelanta. No encontramos deporte en el que en una competición por equipos se permita que en el grupo vaya alguien que compite en individual. 

En las competiciones sujetas a reglamento federativo las categorías femeninas no pueden aprovecharse de rebufos masculinos. En categoría individuales no pueden aprovecharse ayudas de terceros, como pueden ser miembros que compiten en categorías de equipos. Con independencia de reglamentos, por lógica, ética y sentido del deporte no se pueden aprovechar ayudas de terceros de categorías que supongan ventaja competitiva

Dado que, a la hora de competir la ética sólo se respeta si existen normas y sanciones, en el mundo del patinaje deberíamos meditar sobre la aplicación de reglamentos realmente deportivos a la hora de publicar resultados. Los ganadores y sus clubes, hoy en día no sólo ganan prestigio. Entidades públicas y privadas les aportan fondos y material según sus resultados. En el patinaje se mueve dinero según unos resultados cuyas normas no parecen cubrir los aspectos más básicos del deporte.

Por nuestra parte, seguiremos acudiendo al más duro de los circuitos (por perfil y fechas) y, a un evento que siempre nos sabe a poco porque sólo son 4 horas patinando.

Eso sí, criticando tanto como Rolleando para que poco a poco se mejoren aspectos tan importantes como los que hemos comentado, en este y todos los eventos.

Este artículo no es crítica al evento en sí. Es de agradecer a MotorLand su organización con carácter solidario, a un precio más que asequible, y permitirnos disfrutar a los rollers y otros deportistas de un fin de semana en sus instalaciones. Sólo manifestamos la necesidad de mejorar ciertos aspectos sobre la ética, las normas y los controles en las competiciones.

En Rolleando tenemos la suerte de ser independientes por decisión propia. Podemos criticar constructivamente porque no afecta a nuestra financiación. No tenemos patrocinadores de los que dependamos. 
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