17 may. 2016

Maratón Martín Fiz 2016. Otra vez un gran equipo y un recorrido no tan mejorado

Hacer coincidir en día y hora un maratón roller en una ciudad como Gasteiz no es fácil de gestionar para la organización.

Con un recorrido cambiado, para evitar los problemas de ediciones anteriores en las que los rollers teníamos que cruzarnos con los runners y ya se habían producido accidentes, pudimos comprobar que la idea de que era también mejor en cuanto a trazado no era cierta.

Dejando aparte la lluvia, que hizo las cosas más complicadas en cuanto a seguridad de los rollers pero es un factor inevitable, algunos giros de 180º eran más cerrados aún que los de Bravo Murillo en las dos ediciones anteriores del Maratón de Madrid.

Incluso, algún giro nuevo implicaba saltar de la calzada a la acera, cruzarla y volver a la calzada de sentido contrario con menos de 3 metros de espacio. Y, el último giro a recta de meta era excesivamente estrecho.


Desde el punto de vista del patinaje urbano se trata de obstáculos sencillos pero, es que estamos en un maratón: los grandes campeones van a intentar sus mejores marcas y, a las velocidades que ruedan eso es peligroso. Los que viven su primer maratón no esperan encontrarse semejantes obstáculos. Aunque perece que se ha evitado el peligroso cruce con los runners, hay tramos en los que el trazado es el mismo y nos mezclamos runners con rollers. Los runners tienen la tendencia a ir por la izquierda del trazado, los rollers por la derecha por dar paso a los que vengan más rápido. En esos momentos de coincidencia y a más de 25Km/h con algún runner que se ha desplazado al centro y otro a la derecha, el zig zag de un pelotón para adelantarlos no es de lo más seguro.

En cualquier caso, aunque estas cosas habría que mejorarlas con cada edición y dentro de lo complicado que debe ser para la organización, el Maratón Martín Fiz siempre será un clásico de agradecer en el calendario y, al que queremos acudir todos los años que podamos para fomentar el patinaje y hacer disfrutar de su primera experiencia de la disciplina de velocidad en grupo y equipo a nuestros alumnos.

En esta edición acudimos menos pero, para todos era un reto terminar todos juntos y la mayoría en sus primeros 42K. Algunos habían empezado a patinar en Navidades y, entre los 5 conseguimos un tiempo de 2:08 con el suelo mojado y peligroso. Los entrenamientos y la disciplina de todos ayudándonos y motivándonos han sido la clave.

La palabra equipo y trabajo en equipo deberían fomentarse más en todos los ámbitos. El deporte puede ser el impulsor de ello para la vida cotidiana (2015 y 2014). 


En equipo siempre se gana.

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