24 feb. 2016

Algunas claves para elegir tus patines de Slalom y FreeStyle

Iniciarte en el Slalom lo puedes hacer con cualquier patín con el que te hayas iniciado en el patinaje. Sin embargo, cuando cuando se convierte en tu disciplina favorita y decides profundizar y perfeccionar las figuras, disponer del patín adecuado es fundamental.

Sobre marcas y modelos no te podemos asesorar porque es algo muy personal. Por muy buenos materiales y mejoras que se vayan aplicando a los patines, un factor elemental es la comodidad. 

Los patines son diseñados en base a las pruebas que se hacen con especialistas. Sin embargo, estos especialistas tienen una altura, un peso y unos pies que no son los tuyos. Si un patín te resulta incómodo, e incluso te provoca dolor y no te compensa respecto a los resultados que buscas, por muy bueno que sea no vas a disfrutar.


Por otra parte, el Slalom y el FreeStyle no son lo mismo. Aunque, por alguna extraña razón se han empeñado en incluirlos siempre conjuntamente e incluso en las competiciones, en nada tienen que ver los derrapes con el slalom ni los saltos. Incluso, los patines de speed slalom requieren unas características distintas a las de las figuras de slalom.

Muy pocos patinadores son especialistas en varias de estas disciplinas a la vez. Cada uno tiene sus gustos y preferencias y, no suelen practicar ni participar en las competiciones en varias de las disciplinas.

No obstante, los patines para cada una de estas disciplinas deben disponer de unos requisitos y características similares de partida:

El soporte del pie es fundamental. Las holguras y los movimientos internos del pie limitarían la transmisión de los movimientos

La precisión no sólo va a depender de la que tú seas capaz de alcanzar con la práctica. Un milímetro de defecto en el movimiento puede determinar que muevas un cono.

La reactividad y la sensibilidad del patín a tus esfuerzos y movimientos estarán determinadas por la buena conexión de cada parte del patín y el conjunto con tu cuerpo..

La versatilidad o la facilidad para los movimientos te permitirá evolucionar y mejorar con nuevas figuras. Mientras que, en otras disciplinas del patinaje la variedad de movimientos se limita a unos objetivos muy concretos y se afina en ellos, en el slalom los movimientos son en todas las direcciones y sentidos.

La bota

Las botas rígidas ofrecen un mayor soporte para la precisión que se requiere en los movimientos.

Los materiales han evolucionado para reducir el peso manteniendo el soporte y el comfort pasando del plástico al carbón composite y la fibra de vidrio.

La guía

Una guía rígida de alguna aleación metálica te facilitará la precisión y, cuanto más ligera menos esfuerzo requerirá. Las guías de plástico o de materiales flexibles reducirán la capacidad para transmitir los movimientos.

En cuanto a la longitud de la guía, tu altura y el tamaño de tu pie serán determinantes. Cuanto mayor seas, mayor longitud requerirás. No obstante, guías superiores a los 250 milímetros pueden ser excesivas y limitar tus capacidades por muy alto que seas.

Para el control que el slalom requiere, y teniendo en cuenta la longitud de tu pie, ten siempre en cuenta que el primer eje no debe sobresalir de tu pie y, el cuarto debe quedar bajo tus talones. Excediendo esa longitud las maniobras se te pueden hacer más complicadas.

Sobre las posibilidades de rockering, te indicamos algunos apuntes más abajo en el apartado sobre las ruedas.

La caña
El soporte del tobillo con firmeza es importante para transmitir los movimientos de tu cuerpo. Al fin y al cabo, son el primer punto de contacto entre el patín y tú.

Las cañas de carbono ceden menos a los esfuerzos laterales que el plástico y permiten un mejor ajuste. En cuanto al soporte longitudinal de la caña (hacia delante y hacia atrás) no es tan determinante e incluso, dependiendo de los trucos que más trabajes te pueden interesar distintas opciones.

Algunos especialistas de slalom, debido a que realizan muchas figuras sobre una rueda, reducen el soporte en la parte alta de la caña para posibilitar más movimiento en la parte trasera.

Sistemas de cierre


Las combinaciones de cordones, velcro y straps micrométricos permiten un ajuste óptimo según los gustos y necesidades de cada uno. No obstante, son los cierres micrométricos los que más te aseguran que no cederán con el uso ni durante las sesiones de entrenamiento o práctica.

Sistemas de frenado

Si todavía no te mueves con seguridad sin él, te recomendamos iniciarte en el slalom con él instalado para poder patinar hasta tu zona de prácticas e irte a casa con seguridad. 

El freno de taco limitará tus posibilidades de evolución y ejercicios. Por lo que, te recomendamos aprender otras técnicas de frenado lo antes posible y desmontarlo definitivamente lo antes posible.

Alzas de talón

Para algunos ejercicios, sobre todo aquellos sentados sobre un patín o rueda, las alzas de talón adelantarán el centro de gravedad un poco pudiendo facilitar el control inicial.

Las ruedas y el rockering
El tamaño de las ruedas es fundamental en el Slalom. Sin embargo, al contrario de lo que se afirma en muchos foros, reducir el tamaño al máximo no tiene por qué ser beneficioso. Por una parte, tu estatura y tu talla de pie van a determinar el tamaño de guía más adecuado. Por lo tanto, también el tamaño máximo de ruedas que podrás utilizar. 

Cuanto más pequeñas son las ruedas, más bajo estará el centro de gravedad. Pero, cuanto más grandes son las ruedas, más sencillo y suave es el deslizamiento.

Por otra parte, la posibilidad de balancear un poco más de lo habitual hacia delante y hacia atrás facilitará algunos trucos. A esta posibilidad se le denomina rockering y se puede conseguir mediante guías que ya lo traen incorporado con distintas alturas de ejes en los extremos o, variando el tamaño de las ruedas para que sean las dos centrales las que apoyen normalmente.

Siguiendo este criterio, y teniendo en cuenta que cuanto más pequeñas son las ruedas mayores esfuerzos habrá que aplicar, es necesario encontrar el equilibrio y una solución óptima. 

Por lo general, las configuraciones de rockering más habituales son 76-80-80-76 y algunas mujeres pueden obtener mejores resultados con 72-76-76-72.

Por otra parte, la dureza de las ruedas tendrás que elegirla buscando también el equilibrio según tus gustos, necesidades y la superficie en la que practicas. Cuanto más blandas son las ruedas tendrás mayor desgaste, mejor agarre, menos vibraciones, peor deslizamiento y peor reactividad.

En el mercado puedes encontrar una gran variedad de patines orientados al freestyle y al slalom. 

Cuanto más especializados en una disciplina más caros serán y menos versátiles para otros momentos. 

Como todo en el patinaje, es cuestión de equilibrio y armonía.


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