4 mar. 2016

El deporte practicado al aire libre es más beneficioso (12 razones irrevocables)

Hacer deporte al aire libre tiene muchas ventajas físicas y psicológicas respecto a los entornos de interior.

Cuando todavía no es tarde pero, conforme a la filosofía de hacerlo todo a última hora, te da por decidir hacer algo. Cuando la primavera se acerca y, con el cambio horario, la pereza de salir a la calle en invierno se transforma en vergüenza por estar encerrado mientras otros disfrutan y todavía es de día.

Cuando ya sobra algo de ropa y te das cuenta de que debes comenzar tu particular operación bikini para triunfar el próximo verano y no repetir lo del pasado. Cuando aprecias que los ungüentos han mantenido tersa y joven la piel pero te falta transmitir la imagen de salud y vitalidad que el Sol y el aire reflejarían en tu gesto. 

En ese momento, decides hacer deporte al aire libre.

Mientras tanto, es posible que hayas mantenido el tipo bajo techo entre máquinas y salas climatizadas o aclimatadas con el sudor y los virus de tus compañeros de gimnasio. Con una tarifa plana mensual bajo techo y sin ventilación, has quemado grasas, ironizado sobre las mallas saltarinas del compañero de delante en cada paso que daba sobre el step y, envidiado al de al lado porque te daban ganas comprobar con tus propias manos si todo era tan duro como parecía bajo la lycra. Has disfrutado del invierno en una orgía de olores tutti frutti sin ventilar, aderezados con virus sudados a modo de bolitas de colores decorativas, las de los pasteles de manteca.

Todo eso es lo que te ha pasado por ser perezoso, inventarte que hacía frío o que llovía. Sin embargo, es evidente que que todos nos buscamos excusas para hacer responsable a algún factor ajeno a ti.

0. La excusa del frío o la lluvia para no hacer deporte al aire libre es absurda si tenemos en cuenta que existen tejidos más que apropiados y que generarás calor con el propio ejercicio. Terminarás quitándote ropa en 5 minutos. En el caso del verano, la correcta hidratación y evitar las horas de calor extremo es suficiente para poder practicarlo.

Hacer deporte al aire libre tiene muchas ventajas físicas y psicológicas respecto a los entornos de interior:

1. El contacto del organismo con los rayos solares, los árboles y el agua generan sensación de placer y bienestar disminuyendo los niveles de estrés de la rutina diaria.

2. La exposición al Sol de manera controlada y segura es indispensable para la producción de vitamina D, fundamental para el metabolismo del calcio y el fósforo que se deposita en nuestros huesos.

3. La exposición a rayos ultravioleta ayuda a reducir la presión arterial disminuyendo los riesgos de problemas de salud y enfermedades cardiovasculares.

4. La luz solar aumenta la actividad del sistema inmunológico, neuromuscular y la producción de serotonina, fundamental para la regulación del sueño.

5. La sensación de libertad que ofrecen los espacios abiertos, después de la jornada entre 4 paredes en la oficina, no se puede comparar.

6. Si viajas por trabajo u ocio puedes practicarlo sin problema en otros lugares sin necesidad de darte de alta en otros gimnasios o instalaciones. El ejercicio al aire libre es más variado. Ya que, no existen límites en cuanto al espacio y los lugares donde practicarlo.

7. El aire es más límpio que en un gimnasio, sin olores de otros ni intercambio de virus.

8. En la Universidad de Essex comprobaron que en los primeros 5 minutos de ejercicio al aire libre se producía un aumento de la autoestima y el estado de ánimo superior a otros contextos.

9 Las actividades al aire libre facilitan más su práctica en grupo ayudándonos a sociabilizar, Este hecho no sólo provoca más placer, sino que te ayudará a ser menos perezoso a la hora de salir de casa.

10. Varios estudios han confirmado que, los runners flexionaban más las articulaciones entrenado en el exterior que en la cinta estática y que los ciclistas mejoraban los resultados finales de sus entrenamientos al tener que enfrentarse a la resistencia del viento en el exterior. 

11. El entorno exterior, por ser más variado y agradable, provoca mayor motivación para esforzarse en los entrenamientos y reforzar nuestra fuerza de voluntad.

12. Las estadísticas demuestran que, quienes practican ejercicio al aire libre lo hacen en sesiones más largas y con mayor frecuencia a la semana. Una vez que vences la pereza del sofá, al día siguiente quieres más dosis de endorfinas.

Sal a la calle, al parque, al monte o donde quieras pero, haz deporte al aire libre.

Corpore sano in mens sana o,... era al revés?




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